Figuras Notables...
Enterado de la posibilidad de participar en el concurso "Abuelos Blogeros", inmediatamente me aboqué a la
búsqueda de un tema que podría despertar el interés de los internautas, especialmente de nuestra puntana comunidad.
En principio, pensé escribir algunas de mis vivencias, pero también se me ocurrió hacer conocer a mis conciudadanos la historia de un inmigrante italiano, nacido a mediados del siglo XIX y cuya biografía tiene aspectos que estimo interesantes y están relacionados con la historia de nuestra patria chica.
Dado el tiempo transcurrido, los datos obtenidos no son muy precisos, especialmente por el extravío de documentación oficial, habiendo varios detalles que han llegado a sus familiares por tradición oral.
Esta historia comienza en una tragedia. Un violento terremoto destruyó gran parte de un pueblo situado al este de Nápoles (Italia). Un par de días después, una cuadrilla que removía escombros, escuchó un débil llanto infantil. De esta manera JOSÉ ROMANELLA, fue rescatado a la vida, casi ileso, junto a los restos de sus padres.
La criatura fue adoptada por unos tíos, quienes se hicieron cargo de su educación.
Al parecer, en su juventud ingresó en un seminario, pero poco antes de su consagración renunció a los hábitos sacerdotales.
Posteriormente viajó a la Argentina con el propósito de "hacer la América" junto con unos tíos que ya vivían en este país.
Según parece, no sabía lo inmenso del territorio argentino, lo que dificultó su propósito. Finalmente ubicó en San Luis a un tío de apellido Pesce, domiciliado en calle General Paz al 600.
Luego de un tiempo lo encontramos en el pueblo de Carolina (San Luis), donde trabajaba como mozo de un boliche (pulpería). En esa época en Carolina se extraía apreciable cantidad de oro. El joven italiano había aprendido música en sus años de seminarista. No se sabe con certeza si ejecutaba violín o mandolina, pero lo concreto es que deleitaba musicalmente las veladas de su ruda clientela. Los parroquianos, en su mayoría mineros, le daban pepitas ("chispitas") de oro como propina. De esta manera el joven reunía un pequeño capital, con el que viajaba a San Luis y retomaba con un cargamento de mercaderías, el que vendía a los mineros con muy buenos márgenes de ganancias.
Pasada una época en esta actividad, adquirió una carretela, con la que recorría los polvorientos caminos de San Luis como vendedor ambulante.
Años después, se radicó en la ciudad de San Luis, donde fundó los "Almacenes Romanella", que se ubicaban en la calle Colón, en la cuadra entre Bolívar y Las Heras.
La parte principal se ubicaba en la esquina de Colón y Bolívar (donde actualmente funciona "ANSES"), y los depósitos de mercaderías al norte de dicha esquina. La importancia de este negocio se puede desprender de algunas menciones contenidas en documentación oficial de la época, en la que lo citan hasta como referencia geográfica. Por ejemplo, hay una ordenanza municipal de 1882 en la que dispone:
"...la rectificación de la calle Colón en razón de que desde la casa del "Sr.Romanella" (Bolívar y Colón) hasta la Estación (*) se encuentra en un pésimo estado... Es una de las calles más transitadas, que la liga rectamente con el Carril de San Francisco y que se prolonga con regular delineación desde la casa del Sr. Romanella hacia el sur hasta la de los Sres. Daract (Colón y Belgrano)"
Del libro "San Luis de Antaño" Pág.93 de J. L. Tobares.
(*) Se refiere a la Estación Ferroviaria, que se erigía en el solar que actualmente ocupa el Rectorado de la Universidad de San Luis.
Este establecimiento comercial fue vendido por sus herederos a la familia Pollio-Mazzola, la que continuó en el rubro muchos años, volcándose en su última etapa a la venta de maquinaria agrícola y automotores.
Lo expresado anteriormente nos da una idea de la gravitación que en la ciudad tenía el citado establecimiento. Pero la pujanza e inquietudes de Romanella, no se limitaban a su exitosa actividad comercial, ya que simultáneamente participó en muchos hechos que hacían al quehacer cultural y político de su comunidad...
Es así que en 1905, para construir la estatua del héroe máximo de San Luis, Coronel Juan Pascual Pringles, se constituyó una comisión presidida por el Dr. Nicolás Jofre y tenía como Tesorero a José Romanella. Posteriormente, el gobernador de San Luis, Dr. Rodriguez Saá, por decreto del 13 agosto de 1912, dispone que la estatua a Pringles (del escultor italiano Sr. Rafael Radogna) sea inaugurada el 12 de octubre de 1912 y designa la comisión la componen: Tte. Crnel. Ramon Reboyras, Reynaldo Pastor, Victor C. Lucero, Blas Baldino, Eduardo Daract, Dr. Nicolas Jofré, Narciso G. Gutierrez, Dr. Adolfo Barbeito, Dalmiro S. Adaro, Joaquin Belgrano Rawson, José D. Gorordo, Faustino F. Berrondo, Ventura Ojeda, Monseñor Segundo A. Ponce y José Romanella. (Ver el Libro "San Luis de Antaño" de J.L. Tobares. Año 1983)
Como menciono precedentemente, también se le registra importante actividad política. Fue uno de los líderes de la colectividad italiana. Se menciona que su apoyo a conciudadanos fue importante, especialmente a la citada colectividad, a muchos de los cuales ayudó .Particularmente financió el traslado de familiares de los inmigrantes, ayudándolos a radicarse en San Luis, facilitándoles la obtención de trabajo.
Durante algunos años desempeñó el cargo de Vice-Cónsul de Italia en San Luis. De lo antedicho, no es de extrañar que en 1907 fuera electo Intendente de la Ciudad de San Luis. (Al oeste de esta Ciudad hay una calle que lo recuerda: "Intendente José Romanella".
Nuestro personaje contrajo enlace con Doña Maria Nell (nacida en Frnacia,) con quien tuvo dieciocho hijos: José, Hector, Juan, Carlos, Julio, Ernesto, Arturo, Alfredo, Roberto, Rosa R de Vacca, Catalina R. de Poblet, Blanca R. de Meinsner, Teresa R. de Frias, Maria R. de Valentino, Lidia R., Esther R., (No se obtuvo el nombre de 2 de dichos hijos). Al fallecer su esposa, hizo construir para su familia en el Cementerio Central (San José), un artístico mausuleo, que es una importante obra de arte. El frente lo constituye dos grandes losas de mármol de Carrara de 0,10 m. de espesor, de 4,00 m. de ancho y cerca de 9 m. de altura -con ángeles y ramos tallados sobre relieve- y que fueron traídas en barco desde Italia.
José Romanella falleció el 17 de julio de 1916. Su numerosa descendencia se dispersó en nuestro país, habiendo entre ella profesionales universitarios, militares, docentes, artistas, comunicadores sociales, comerciantes, etc.
Sirvan estas líneas como humilde homenaje de alguien que considera justo que se recuerde la trayectoria de figuras como ésta que, a la par de sus logros personales, supo volcar sus talentos y esfuerzos para engrandecer a su comunidad.
Cierro estas lineas, con un agradecido reconocimiento, tanto a la Universidad Provincial de La Punta, al Banco Superville S. A., que afrontaron los costos academicos y financieros para ubicar, a un grupo de entusiastas abuelos, en los umbrales del maravilloso universo virtual de internet, tarea realizada eficazmente por el personal docente asignado para esras tareas: El profesor Jesus Garcia y sus ayudantes Emanuel y Eduardo.
JUAN HECTOR ACEVEDO
DNI 6.794.512
Tel. 423866
Dado el tiempo transcurrido, los datos obtenidos no son muy precisos, especialmente por el extravío de documentación oficial, habiendo varios detalles que han llegado a sus familiares por tradición oral.
Esta historia comienza en una tragedia. Un violento terremoto destruyó gran parte de un pueblo situado al este de Nápoles (Italia). Un par de días después, una cuadrilla que removía escombros, escuchó un débil llanto infantil. De esta manera JOSÉ ROMANELLA, fue rescatado a la vida, casi ileso, junto a los restos de sus padres.
La criatura fue adoptada por unos tíos, quienes se hicieron cargo de su educación.
Al parecer, en su juventud ingresó en un seminario, pero poco antes de su consagración renunció a los hábitos sacerdotales.
Posteriormente viajó a la Argentina con el propósito de "hacer la América" junto con unos tíos que ya vivían en este país.
Según parece, no sabía lo inmenso del territorio argentino, lo que dificultó su propósito. Finalmente ubicó en San Luis a un tío de apellido Pesce, domiciliado en calle General Paz al 600.
Luego de un tiempo lo encontramos en el pueblo de Carolina (San Luis), donde trabajaba como mozo de un boliche (pulpería). En esa época en Carolina se extraía apreciable cantidad de oro. El joven italiano había aprendido música en sus años de seminarista. No se sabe con certeza si ejecutaba violín o mandolina, pero lo concreto es que deleitaba musicalmente las veladas de su ruda clientela. Los parroquianos, en su mayoría mineros, le daban pepitas ("chispitas") de oro como propina. De esta manera el joven reunía un pequeño capital, con el que viajaba a San Luis y retomaba con un cargamento de mercaderías, el que vendía a los mineros con muy buenos márgenes de ganancias.
Pasada una época en esta actividad, adquirió una carretela, con la que recorría los polvorientos caminos de San Luis como vendedor ambulante.
Años después, se radicó en la ciudad de San Luis, donde fundó los "Almacenes Romanella", que se ubicaban en la calle Colón, en la cuadra entre Bolívar y Las Heras.
La parte principal se ubicaba en la esquina de Colón y Bolívar (donde actualmente funciona "ANSES"), y los depósitos de mercaderías al norte de dicha esquina. La importancia de este negocio se puede desprender de algunas menciones contenidas en documentación oficial de la época, en la que lo citan hasta como referencia geográfica. Por ejemplo, hay una ordenanza municipal de 1882 en la que dispone:
"...la rectificación de la calle Colón en razón de que desde la casa del "Sr.Romanella" (Bolívar y Colón) hasta la Estación (*) se encuentra en un pésimo estado... Es una de las calles más transitadas, que la liga rectamente con el Carril de San Francisco y que se prolonga con regular delineación desde la casa del Sr. Romanella hacia el sur hasta la de los Sres. Daract (Colón y Belgrano)"
Del libro "San Luis de Antaño" Pág.93 de J. L. Tobares.
(*) Se refiere a la Estación Ferroviaria, que se erigía en el solar que actualmente ocupa el Rectorado de la Universidad de San Luis.
Este establecimiento comercial fue vendido por sus herederos a la familia Pollio-Mazzola, la que continuó en el rubro muchos años, volcándose en su última etapa a la venta de maquinaria agrícola y automotores.
Lo expresado anteriormente nos da una idea de la gravitación que en la ciudad tenía el citado establecimiento. Pero la pujanza e inquietudes de Romanella, no se limitaban a su exitosa actividad comercial, ya que simultáneamente participó en muchos hechos que hacían al quehacer cultural y político de su comunidad...
Es así que en 1905, para construir la estatua del héroe máximo de San Luis, Coronel Juan Pascual Pringles, se constituyó una comisión presidida por el Dr. Nicolás Jofre y tenía como Tesorero a José Romanella. Posteriormente, el gobernador de San Luis, Dr. Rodriguez Saá, por decreto del 13 agosto de 1912, dispone que la estatua a Pringles (del escultor italiano Sr. Rafael Radogna) sea inaugurada el 12 de octubre de 1912 y designa la comisión la componen: Tte. Crnel. Ramon Reboyras, Reynaldo Pastor, Victor C. Lucero, Blas Baldino, Eduardo Daract, Dr. Nicolas Jofré, Narciso G. Gutierrez, Dr. Adolfo Barbeito, Dalmiro S. Adaro, Joaquin Belgrano Rawson, José D. Gorordo, Faustino F. Berrondo, Ventura Ojeda, Monseñor Segundo A. Ponce y José Romanella. (Ver el Libro "San Luis de Antaño" de J.L. Tobares. Año 1983)
Como menciono precedentemente, también se le registra importante actividad política. Fue uno de los líderes de la colectividad italiana. Se menciona que su apoyo a conciudadanos fue importante, especialmente a la citada colectividad, a muchos de los cuales ayudó .Particularmente financió el traslado de familiares de los inmigrantes, ayudándolos a radicarse en San Luis, facilitándoles la obtención de trabajo.
Durante algunos años desempeñó el cargo de Vice-Cónsul de Italia en San Luis. De lo antedicho, no es de extrañar que en 1907 fuera electo Intendente de la Ciudad de San Luis. (Al oeste de esta Ciudad hay una calle que lo recuerda: "Intendente José Romanella".
Nuestro personaje contrajo enlace con Doña Maria Nell (nacida en Frnacia,) con quien tuvo dieciocho hijos: José, Hector, Juan, Carlos, Julio, Ernesto, Arturo, Alfredo, Roberto, Rosa R de Vacca, Catalina R. de Poblet, Blanca R. de Meinsner, Teresa R. de Frias, Maria R. de Valentino, Lidia R., Esther R., (No se obtuvo el nombre de 2 de dichos hijos). Al fallecer su esposa, hizo construir para su familia en el Cementerio Central (San José), un artístico mausuleo, que es una importante obra de arte. El frente lo constituye dos grandes losas de mármol de Carrara de 0,10 m. de espesor, de 4,00 m. de ancho y cerca de 9 m. de altura -con ángeles y ramos tallados sobre relieve- y que fueron traídas en barco desde Italia.
José Romanella falleció el 17 de julio de 1916. Su numerosa descendencia se dispersó en nuestro país, habiendo entre ella profesionales universitarios, militares, docentes, artistas, comunicadores sociales, comerciantes, etc.
Sirvan estas líneas como humilde homenaje de alguien que considera justo que se recuerde la trayectoria de figuras como ésta que, a la par de sus logros personales, supo volcar sus talentos y esfuerzos para engrandecer a su comunidad.
Cierro estas lineas, con un agradecido reconocimiento, tanto a la Universidad Provincial de La Punta, al Banco Superville S. A., que afrontaron los costos academicos y financieros para ubicar, a un grupo de entusiastas abuelos, en los umbrales del maravilloso universo virtual de internet, tarea realizada eficazmente por el personal docente asignado para esras tareas: El profesor Jesus Garcia y sus ayudantes Emanuel y Eduardo.
JUAN HECTOR ACEVEDO
DNI 6.794.512
Tel. 423866
