Monday, August 11, 2008

El Despertar de Mi Vida

Es mi deseo de reproducir la evolución de mi vida hasta la fecha, agradeciendo a DIOS la suerte de estar disfrutando de mi estadía en este mundo y contar de forma progresiva y ordenada mi existencia, en mi década octogenaria. He compartido y manifestado los cambios biológicos, culturales y de progreso bien diferenciados a la actualidad.

Fui niño, adolescente, adulto, padre, abuelo y bisabuelo, jubilado, y ahora estoy disfrutando de la etapa de adulto mayor, en compañía de mis tres hijos y mis queridos nietos. En cada etapa de mi vida siempre hubo alguien con quien compartir, en la niñez, en la enseñanza primaria y secundaria, en mis trabajos con compañeros (muchos de ellos ya se fueron de este mundo, pero siguen vivos en los recuerdos de cada etapa). Así también como los lugares, los gobiernos y el progreso que constantemente se renueva para vivir mejor, obligándonos a incorporar y aprender cosas nuevas que nos llevan a aliviar nuestra existencia.

Quisiera resaltar en especial mi niñez y mi adolescencia. En 1935, cuando tenía 7 años, y concurría al primer grado inferior en la Escuela "Juan Pascual Pringles". Conservo un recuerdo inolvidable en especial de mi primer maestra la señorita Filomena Ojeda Bustos, que con paciencia y dedicación me enseñó mis primeros pasos en materia de educación, así como de muchos otros docentes, el Profesor de Historia Víctor Saa, el Director Pedro Bianchi entre ellos. Aun sus palabras y enseñanzas retumban en mis oídos, como si hubiera sido ayer.

También se me viene a la memoria una caminata por la calle Rivadavia, desde donde esta la actual terminal de ómnibus , que en su lugar en aquella época, estaba la cancha de fútbol Colón, donde se llevaban a cabo partidos con equipos de la actual liga de la AFA , a los que concurría asiduamente disfrutando del espectáculo deportivo del domingo. Continuando hacia el centro de la ciudad ya se encontraba la legendaria escuela Normal de Maestras Paula Domínguez de Bazan cuna de maestras puntanas y a continuación la Iglesia Catedral como esta hoy en día. En la esquina de calle Pringles muchas veces hacía un alto para contemplar el existente quebracho blanco aún allí, (antiguo y fiel testigo del próximo bicentenario de la Independencia del país), donde el padre de la Patria José de San Martín, y según lo relata la historia, ataba su caballo, cuando visitaba al Gobernador de la Provincia Vicente Dupuy, allá por la década segunda del 1800.

Conocí en mi niñez la casa de "comercio al mostrador" de la Familia Choffi, donde después se construyó el edificio bancario, en un principio del antiguo Banco Mixto de la Provincia, y actualmente Banco Superville.

El progreso hizo que desaparecieran otros tradicionales negocios en esta zona, hoy vía peatonal, como el cine "Sportman" lugar de reunión de mozos y mozas de la época en la que nos juntábamos los sábados por la tarde y la confitería del mismo nombre, con un salón de baile cubierto y un hermoso patio andaluz al aire libre. Cuantos recuerdos de aquellos lugares!!!

Tuve la suerte de trabajar desde los 18 años, y hasta la fecha lo sigo haciendo aunque hoy ya más por gusto que por necesidad, pero me sigue sorprendiendo sentirme capaz de seguir estudiando y aprendiendo, como lo demuestro al ser integrante del tercer grupo de Abuelos en Red, adquiriendo conocimientos de trabajos en computación, que dejan atrás todos los sistemas de trabajos manuales y prácticos, con los cuales hacía mis tareas de administración. También pienso que he recorrido 81 años acompañando los cambios en la historia de la humanidad hasta la fecha, he sido testigo de muchos cambios sociales y culturales, y hechos mundiales.

Aún me siento útil a mi patria y a los míos, conviviendo con mi única esposa y compañera, Hilda, hace más de 58 años con quién somos compañeros de estudio en este curso, y con la que hemos compartido muchos de los recuerdos expresados en este trabajo.

Ha de llegar el día en que tengamos que dejar nuestros cuerpos en esta tierra; nuestras almas son la verdadera vida; cambiaremos de estado; pero los recuerdos y las buenas acciones y las enseñanzas que pudimos transmitir a quienes amamos quedarán por siempre en ellos.

Quiero agradecer sinceramente esta oportunidad que se nos ofrece para seguir aprendiendo, al gobierno de mi querida Provincia de San Luís que pone a disposición una vez más, a quienes quieran seguir estudiando sin límite de edad, las instalaciones y el magnífico equipo docente de la Universidad de La Punta, que con su paciencia y dedicación, nos hacen sentir jóvenes estudiantes; también al Banco Superville que con su colaboración hace posible esta experiencia de aprendizaje increíble.

Vaya el agradecimiento y reconocimiento muy especial al Profesor Jesús García y sus ayudantes, que dictaron el curso con profesionalismo y una calidez muy especial, ya que aprendimos muchísimo, haciendo participar a todos los concursantes hasta comprender bien el programa y los prácticos, con la constante advertencia de que practiquemos para una mayor capacitación.

Abuelo en Red: Víctor Hugo Guevara