Sentimientos ¿por que?
Mi vida se desarrollo siempre en el gran escenario, al aire libre, sentir la plenitud de los sentidos, del espacio, estimulados mis sentimientos por el contacto con las cosas, por el sol, una flor, el viento, por el canto de los pájaros.
Miraba mi mundo con los ojos de niña asombrada, sin saber que en un futuro, serian las imágenes que despertarían la vocación de amar la Naturaleza total. Naci en Febrero, en pleno verano cuando aun estaban las estrellas en el cielo, casi al amanecer, aun recuerdo que cuando era una niña gustaba que mis padres me contaran como llegue y ellos decían: “Viniste de una estrella,
Esa pintura es lo que se impregno en mí ser, y haya incidido por el gusto, por los colores y las alas de la imaginación. Pero en la niñez y en la adolescencia aun no aparecía esa fuerza creadora, pero me maravillaba de los pájaros, los arboles, las nubes, el paisaje, de las calles de la plaza en primavera, cuando sus arboles se llenaban de verde y pájaros; del otoño con su colorido especial, como si un pintor derramara su paleta. Siempre viví en la misma casa es antigua, tiene un zaguán, cuartos amplios, un patio anterior donde fluyen hondos recuerdos en ellos habían dos mandarinos ahora es un departamento.
Este patio fue el templo de mis juegos y por cierto de los chicos de mi cuadra, que a veces llegaban a ser doce, diferentes juegos como diferentes inventos, los cuales eran el dolor de cabeza o comienzo de un pre-infarto de mis padres.
Paso el tiempo y se llego el tiempo de estudiar… y a estudiar se ha dicho fui a la universidad una carera humanística; después fui a la escuela Nicolás Antonio de San Luis (Bellas Artes). Desde la secundaria hacia artesanía en madera talladas, pintaba botellas, repujado en cuero, pirograbados, tapices, tejidos en telar y bastidor. Todo eso hoy lo realizo solo por pedidos telefónicos.
En cada trabajo puse mi sentir, la convicción y la palabra, que la dejo al tiempo que ejerce una labor didáctica para con los semejantes. Me gusta la música que nace de los sonidos de la naturaleza que hace que me compenetre con el cosmos.
En cada trabajo puse mi sentir, la convicción y la palabra, que la dejo al tiempo que ejerce una labor didáctica para con los semejantes. Me gusta la música que nace de los sonidos de la naturaleza que hace que me compenetre con el cosmos.
En ocasiones intento determinar el valor de la oralidad, el recate de la voz tradicional hacer de la escritura un juego en el lenguaje, hacer que ese mensaje se oiga con sonido mágico, los trabajos fueron inspiración con humildad y honradez; quería que no se perdieran la habilidades manuales de antaño haciendo honor al paisaje y al Hombre desde sus orígenes de mi terruño, mi pequeña patria.
Y hoy estoy aquí, en este curso “Abuelos En Red” auspiciados con la Universidad de La Punta conjuntamente con el banco supervielle, comunicándome con ustedes para que tengan un pantallazo de mi. Somos un grupo homogéneo de abuelos, cada uno con una historia de vida enriquecedora en experiencia donde nos hacen recordar los valiosos principios, limpieza, orden, respeto por el espacio, respeto por los objeto, respeto por la energía; donde todos lo aprecian y tiene la capacidad de reírse de si mismos, tiene la rectitud y la modestia.
Los mayores son los últimos custodios del lenguaje cortés y constituyen un baluarte contra la generalización de la vulgaridad, son dueños de un solido sentido de las prioridades. Nosotros los abuelos bloggeros necesitamos el cariño de todos, si no hay eco, que nuestro arte provoca en la emoción sensibilidad de nuestro prójimo todo se vuelve estéril.
Los mayores son los últimos custodios del lenguaje cortés y constituyen un baluarte contra la generalización de la vulgaridad, son dueños de un solido sentido de las prioridades. Nosotros los abuelos bloggeros necesitamos el cariño de todos, si no hay eco, que nuestro arte provoca en la emoción sensibilidad de nuestro prójimo todo se vuelve estéril.
Abuela en Red: Esther Ortega
