SON CALLEJEROS
La mañana, helada y gris, hace que apresure el paso, pero no puedo dejar de ver, amontonados, abrigándose uno a otros, a los pobres perros “ de la calle “, los callejeros como alguna vez los nombraron.-
Una perra grávida se bambolea y bebe en un charco sucio….en los umbrales tratan de pasar la noche, cachorritos escuálidos, que con suerte, sobrevivirán hasta la estación más templada.-
Con gran alegría, leí días atrás que la Municipalidad de San Luís, a puesto manos en el asunto, castrando hembras, recogiendo perros callejeros.- Son más de 600 las perras que esperan ser castradas.-Los caniles no alcanzan para ubicarlos y desgraciadamente los devuelven a lugar donde los recogieron. También se ofrecen cachorritos en las plazas de varios barrios para ser adoptados.-
Son muchos y pocos el sitio donde cobijarlos. Con horror y corazón sensible de abuela leo otro artículo:”Un niño murió atacado por un perro rabioso”—Por supuesto un pobre “callejero”.-
Había desaparecido la rabia, ó eso creíamos. Si amamos a nuestros niños, como si fueran nuestros nietos, hagamos un pequeño esfuerzo, invitemos a nuestros vecinos, amigos y conocidos a adoptar un animalito abandonado.-
Colaboremos para que sean castrados. Miles de granitos de arena forman una montaña.-
Abuela en Red: Nilda Valenzuela.
